Monumentos de Burgos

Hablar de Burgos es referirse, irremediablemente, a su Catedral, uno de sus símbolos de distinción, un espacio de obligada visita y un entorno que dejará sorprendido, por su magnificencia, al visitante. De estilo gótico clásico francés, su construcción data del siglo XIII y ha sido nombrada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1984.  Basta contemplarla para dejarse admirar por un espacio arquitectónico de singular belleza y amplitud.

Cartuja de Santa María de Miraflores (fotografía derecha). Este edificio podremos encontrarlo en las afueras de la ciudad. Parte de la idea inicial del monarca Juan II de Castilla, y el proyecto se inició en el siglo XV. En sus inicios fue sede conventual de las monjas Cartujas hasta su destrucción por un incendio. Posteriormente se rehabilitó gracias a la construcción de un nuevo convento, estructura que se mantiene en la actualidad. Se atribuye su belleza a artistas de la época como Pedro Berruguete o el escultor castellano Gil de Siloé.

Iglesia de San Gil Abad. Algunos historiadores la situan sobre los restos de una antigua ermita, concretamente la ermita de San Bartolomé, iniciándose su construcción sobre el siglo XIII. En el edificio es posible encontrar áreas diferenciadas y de singular belleza, como la Capilla de la buena mañana y la Capilla de los Reyes,  ambas con sendos retablos de Gil de Siloé, o la Capilla Funeraria de la Natividad, esta última construida en el siglo XVI. También del siglo XVI es la Capilla del Santísimo Cristo, obra atribuida al arquitecto Juán de Vallejo.En la parte externa de la Iglesia es destacable el Arco de Texada.

Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas (imagen superior). Junto con la Catedral de Burgos es el elemento arquitectónico más representativo de la ciudad. Data del 1189, cuando fue fundado por Alfonso VIII de Castilla. En su estructura cabe destacar el Arco de Santa María, que forma parte de las doce puertas de entrada a la ciudad y enlaza el puente de Santa María con la Catedral.

Castillo de Burgos. Alzado sobre el cerro de Burgos encontramos el Castillo más famoso de la ciudad, que data del año 884. Fue alcázar, prisión y, posteriormente, residencia de familias nobles. Hasta componer la imagen que presenta hoy en día sufrió varias remodelaciones, entre los siglos XV y XVI. Durante la Guerra de la Independencia, en 1813, el ejército francés lo destruyó en gran parte.

Hospital de Rey. Data del 1195 y fue un importante lugar de encuentro y acogida de peregrinos y caminantes. Ubicado en al Camino de Santiago, suponía así un espacio de parada obligada, siendo, además, en el siglo XV, un destacado hospital. En la actualidad se ubican en él la Facultad de Derecho y el rectorado de la Universidad de Burgos.