Historia de Gijón

Los primeros datos que se obtienen, a través de los restos arqueológicos encontrados, hablan de la presencia del hombre en estas tierras en el año 5000 a.c.. Podrían haber comenzado a habitar este territorio sobre el Monte Deva y el Monte Areo. Pero el primer poblado sobre el que se tiene completa seguridad de su existencia se sitúa en los Siglos VI y V a.c. en Noega.

Cuando llega el pueblo romano, Noega es abandonada y se funda la ciudad romana Gigia en la península de Cimadevilla. Convertida en un punto clave del transporte marítimo de la época se transformo en la ciudad más importante de la Asturias romana. El proceso de romanización fue muy fructífero para la ciudad. La mejor muestra y testimonio del paso romano por Gijón serían las Termas del Campo Valdés en el muro de San Lorenzo, cerca del ayuntamiento.

La historia se difumina existiendo periodos oscuros pero se sabe que Gijón cayó en manos musulmanas hasta que en el año 722 aproximadamente, Don Pelayo logró la victoria sobre los musulmanes, considerándole tradicionalmente como el fundador del Reino de Asturias.

Escultura a Don Pelayo, Gijón

En 1270, Alfonso X le concede la categoría de Puebla y en el siglo XIV Gijón es aniquilada,  desapareciendo como centro urbano.

Durante los siglos sucesivos Gijón se levantará de nuevo unido a su puerto que le proporcionará la ayuda necesaria para salir adelante y asentarse como centro urbano. A partir de aquí se desarrollará vertiginosamente y se habilitará su puerto como el idóneo para el comercio con las colonias Americanas.

Tras periodos de bienestar y decadencia, Gijón llegará al siglo XIX fortaleciéndose gracias a la explotación del carbón, las nuevas infraestructuras en carreteras y el ferrocarril. Su puerto es, también, cada vez más importante.

La ciudad se convierte en un punto fuerte gracias a la industria, a la siderurgia y al movimiento naval. Pero cuando este sector entra en crisis durante el siglo XX, Gijón se convierte en una ciudad volcada en los servicios, en mejorar sus playas y en crear una gran infraestructura que la ha situado en un lugar privilegiado de gran interés turístico.

Hoy en día, ya en el siglo XXI, Gijón es el municipio más poblado de la Comunidad Asturiana y ofrece a sus visitantes un entorno maravilloso en el que coexisten sus zonas verdes y naturales con la belleza del mar Cantábrico.

En Gijón existen fiestas y tradiciones que no han sido abandonadas por sus habitantes y se celebran a lo largo de los años, son célebres sus romerías y la fiesta de la sidra natural. La semana grande o Fiestas de Begoña, que se celebra en Agosto, con sus fuegos o danzas tradicionales, y el “restallón” que es la gran traca final.

Descenso internacional del Sella, en Gijón

El Antroxu, coincidente con los carnavales, en los que el pueblo gijonés desfila con sus disfraces y degusta las comidas típicas asturianas. O la fiesta de San Pedro, con jornada campestre en los jardines del Museo del Pueblo de Asturias.

Y merece la pena mencionar una fiesta actualmente declarada de Interés Turístico Internacional, celebrada en las inmediaciones de Gijón capital y que congraga a muchos turístas, hablamos del Descenso Internacional del Sella, en el que se desciende en piragua desde Arriondas a Ribadesella.

Destacar también que Gijón se encuentra dentro de una de las  rutas de peregrinación a Santiago de Compostela, concretamente forma parte del conjunto de itinerarios Jacobeos y se conoce con el nombre de “camino del Norte”.

Dicho camino tiene parada en Gijón ciudad y en el puerto.