Las opciones para comprar en la ciudad son múltiples, en sus calles encontramos las mejores firmas para bolsillos desahogados y las tiendas más asequibles y vanguardistas.

Si lo que queremos es comprar productos típicos de la tierra, tenemos que hacer referencia a la gran tradición artesanal del lugar, es famosa su cerámica, los abanicos pintados a mano con varillajes tallados en marfil o maderas exóticas o la seda que se puede disfrutar en la artesanía fallera y en las prendas de Liturgia.
Son clásicos y de obligada visita los mercadillos en distintos puntos de la ciudad que se alternan durante la semana y donde encontraréis de todo incluida esta maravillosa artesanía. Entre ellos cabe resaltar si os gusta la filatelia y la numismática La Lonja de la Seda donde el ritual es el intercambio y el trueque.
O si queréis comprar en un ambiente que recuerda al Siglo XIX tenéis que acudir al mercadillo de la Plaza Redonda los Domingos por la mañana y encontraréis libros, plantas, animales, marroquinería y música.

